Filosofía

¿Terroir en el Nuevo Mundo?

Muchos europeos rechazan la idea que el Nuevo Mundo pueda tener “Terroir”, y plantean que esta palabra solo se aplica a países con tradiciones milenarias. En la realidad la vid viaja desde su aparición en el planeta y su domesticación por parte del ser humano y la evolución de los Terroirs no se detiene nunca. Mendoza tiene más de cuatro siglos de viticultura y la industria vitivinícola tiene tal alcance en este lugar y en su gente, que no cabe duda que pueda calificar para ser un verdadero “Terroir” vitícola.

Quien conoce Mendoza se da fácilmente cuenta que aquí la viticultura no es simplemente una industria, sino que la vid y el vino están fuertemente arraigados en su gente y en su paisaje. Toda la region está conformada por su tradición vitivinícola  y ningún mendocino es ajeno a esta cultura.

El desarrollo de los últimos años, las enormes inversiones, la potencia de este proceso y los cambios ocasionados por todos estos impulsos, presentan una oportunidad y una amenaza al mismo tiempo, para la identidad que esta tradición refleja. Pensamos que Mendoza es un verdadero Terroir del vino y mirando las experiencias de los grandes terroirs del mundo, pensamos que Mendoza debe avanzar en el camino del Terroir para lograr un desarrollo sustentable y un futuro sólido.

El Proyecto “Terroir”de Altos las Hormigas es una experiencia a largo plazo que quiere aportar al desarrollo de Mendoza en cuanto Terroir del vino y combatir el riesgo de que la región desemboque en una producción comercial-industrial del vino.

La Creacion de una Tradición

Pensamos que la uva Malbec y la tradición que la rodea, sea el núcleo del “Terroir Mendocino”. La sabiduria que viene con el cultivo de esta variedad, desarrollada en más de dieciséis décadas de la mano de generaciones y multitudes de pequeños productores de uva, representa un resultado único y original y un verdadero saber colectivo.

Esta sabiduria indica cómo tratar y qué esperar de esta uva en las distintas condiciones de clima, suelo, paisaje y topografía de las diferentes zonas o regiones de Mendoza y cómo aprovechar esta diversidad y transformarla en una riqueza de sabores y estilos.

Las selecciones masales de los vinedos mendocinos son únicas y difieren de los clones de Malbec que se utilizan hoy en las otras partes del mundo, así queda destacada la biodiversidad de nuestra viticultura. A raíz de estas reflexiones, pensamos que esta uva y su cultura local pueden definirse como un verdadero núcleo de un “Terroir”.

Ciencia, intuición y cooperación con la naturaleza

Nuestro trabajo sobre el concepto de “Terroir en Mendoza” se basa sobre una experiencia extraordinariamente extensa. En veinte años de asesoramientos en Mendoza, Alberto Antonini y Attilio Pagli trabajaron prácticamente con todas las grandes bodegas de la región, y con muchas pequeñas, entrando en el tejido de nuestro “Terroir” de una manera realmente profunda y precisa. Sobre este conocimiento se injertó el método de investigación por unidades de terroir de Pedro Parra, una de las cinco personas del mundo con un PHD en la materia. La combinación de estas experiencias y sabidurías a lo largo de seis años de prueba y error, y desde el 2012 con el apoyo de Leonardo Erazo, Master in Viticultura en Stellebosch, y dedicado a tiempo completo al proyecto, ha producido nuestros primeros mapas del “Terroir Mendocino”. Estos mapas se basan en las características del suelo y del clima y en la producción y degustación de los vinos producidos en cada zona. La ciencia no se queda únicamente en la comprobación teórica y el vino es, en este caso, la confirmación práctica de tanto trabajo de investigación y análisis.

Viticultura de precisión, mapas electromagnéticos de suelos y mapas de relieve así como también cartas geográficas, son algunas de las herramientas científicas que hemos utilizado, y que junto a la intuición, al conocimiento personal y a la colaboración con la naturaleza nos guian en nuestro proyecto.

Creemos tanto en el proceso científico, como en el valor de la intuición personal y nuestra aplicación del método biodinámico representa una postura de vinculación con la naturaleza y con la vida, con el fin de lograr calidad y identidad en los vinos como expresión de sus lugares de origen.